El documento fue enviado por el entonces gobernador bonaerense Juan Ramón Balcarce a su par tucumano, Alejandro Heredia, pocas semanas después del desembarco británico en Puerto Soledad.
La Oficina del Presidente informó que los nuevos procedimientos se suman a los iniciados contra otros 45 sujetos y alcanzan a personas humanas y jurídicas involucradas en actividades en la plataforma continental.
La Oficina del Presidente informó que Pablo Quirno, presentó la denuncia con el patrocinio letrado del procurador del Tesoro de la Nación, Sebastián Amerio.
El Presidente anticipó nuevas medidas para fortalecer la posición argentina sobre las islas, con un proyecto para instalar una base naval en Tierra del Fuego y modificaciones destinadas a aumentar las sanciones contra empresas que participen en la explotación de hidrocarburos en el área en disputa.
Milei dijo que “se valorarán los esfuerzos del Gobierno chileno a fin de evitar la consolidación de actividades logísticas ilegales unilaterales en la zona disputada, en materia de exploración y explotación de recursos”.
El presidente estadounidense elogió la recuperación británica del archipiélago en 1982, pero evitó garantizar que Washington apoyaría a Londres si la disputa derivara nuevamente en un enfrentamiento. Sus declaraciones estuvieron vinculadas al actual distanciamiento con el gobierno británico por la guerra con Irán.