El mandatario nacional le recomendó «leer tratados de derecho penal». Y agregó: «Por mucho que grite justicia o corrupción, lo único que hizo fue decir un sinfín de disparates”.
La vicepresidenta se tomó una hora y media para responder a los fiscales que pidieron para ella 12 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. También criticó al tribunal.
Los funcionarios judiciales acusaron a la vicepresidenta de ser la jefa de una asociación ilícita y por administración fraudulenta. «La sentencia tiene que ser justa», dijo Luciani.
Intelectuales, dirigentes, más de 500 intendentes y referentes del campo cultural, los derechos humanos y periodistas advirtieron que se busca «proscribir» a la vicepresidenta.