Una mujer de 38 años y un hombre de 46 fueron encontrados sin vida en una vivienda de barrio Urquiza. La principal hipótesis de la Justicia es que se trató de un femicidio seguido de suicidio.
Con cuatro detenidos en la causa, la fiscalía profundiza la pesquisa para reconstruir qué ocurrió durante las 36 horas transcurridas entre el crimen y el hallazgo del cuerpo. El foco está puesto en el rol del principal acusado y de su entorno.
La mujer fue imputada por encubrimiento doblemente agravado por orden del fiscal Raúl Garzón. La Justicia sostiene que habría colaborado para ocultar pruebas y proteger al principal sospechoso del crimen.
Según datos del Sistema Nacional de Información Criminal, la provincia redujo los homicidios dolosos, los robos y otros delitos contra la propiedad durante 2025, ubicándose por debajo de la media nacional.
El acusado por encubrimiento guardó silencio y su defensa cuestionó la investigación. En paralelo, desde la querella aseguraron que Soledad Andreani “no es víctima, es una delincuente”.
Una mujer que trabajó en el local señalado por la investigación reveló situaciones de explotación y aseguró que había menores de edad. El abogado de la familia, Carlos Nayi, negó que el femicidio esté vinculado al narcotráfico.
Los procedimientos fueron realizados por la FPA en dos viviendas de la ciudad y permitieron incautar una balanza digital y otros elementos de interés para la investigación.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó nuevas hipótesis. La abogada del padre de la adolescente afirmó que el caso podría involucrar a una estructura delictiva organizada y aseguró que podrían existir otras víctimas vinculadas al principal acusado.