
Milei: «Los que quieren intervenir la microeconomía están proponiendo corrupción»
agosto 4, 2026El gobierno de Lula da Silva respondió a los reiterados agravios del presidente argentino y anunció una medida inédita en más de 200 años de relaciones bilaterales.
Brasil decidió retirar a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, y reducir al mínimo el nivel de representación diplomática con el gobierno de Javier Milei. La decisión implica que la embajada brasileña quedará a cargo de un encargado de negocios y no de un embajador de carrera, una medida sin precedentes en la relación entre ambos países.
Según fuentes del Palacio de Itamaraty, la decisión responde a los reiterados ataques del mandatario argentino contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y otras autoridades brasileñas.
«Ante las reiteradas agresiones de Milei, tres desde el domingo, comunicamos que mientras subsista esa situación Bitelli no vuelve», señalaron desde la Cancillería brasileña.
Además, confirmaron que el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, fue convocado para recibir una protesta formal.
La crisis diplomática se profundizó luego de la visita de Milei a Brasil para respaldar la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro. Durante esa actividad, el jefe de Estado argentino calificó a Lula como «ladrón», «presidiario» y «basura socialista», además de lanzar fuertes críticas contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien llamó «basura calva».
El mandatario argentino también expresó su respaldo al expresidente Jair Bolsonaro, actualmente condenado por liderar un intento de golpe de Estado, al afirmar que se trata de un «amigo injustamente encarcelado».
Días después, Lula respondió públicamente durante un acto político en Brasilia. «Ustedes vieron la payasada que vino a hacer aquí el presidente de Argentina. Yo no dije nada, porque mi relación es una relación de jefe de Estado a Estado.»
Y agregó: «Mientras yo sea presidente, nadie de afuera va a meterse en las elecciones brasileñas.»
Pese a ello, Milei volvió a insistir con sus cuestionamientos durante una entrevista televisiva. «Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso… Lo hago porque soy un cruzado de las ideas de la libertad.»
Para el canciller brasileño Mauro Vieira, estas declaraciones constituyeron una situación inédita. «Fue una provocación sin precedentes en más de 200 años de relaciones bilaterales.»
Desde el gobierno brasileño sostienen que la visita de Milei representó una intromisión en asuntos internos y una ofensa no solo hacia Lula, sino también hacia el Poder Judicial, las instituciones democráticas y el pueblo brasileño.
Con la salida del embajador Bitelli y la reducción del rango de representación diplomática, la relación entre ambos países atraviesa uno de los momentos de mayor tensión de las últimas décadas, en un contexto especialmente sensible por tratarse de Brasil, el principal socio comercial de la Argentina.




