El gobierno de Lula da Silva respondió a los reiterados agravios del presidente argentino y anunció una medida inédita en más de 200 años de relaciones bilaterales.
El presidente de Brasil evitó responder directamente a las críticas del mandatario argentino y desestimó la polémica con una frase que volvió a tensar la relación entre ambos países.
Mauro Vieira mantuvo un encuentro con Guillermo Raimondi, tras los dichos del mandatario argentino, durante un acto político del bolsonarismo en San Pablo.