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septiembre 2, 2026La Unicameral aceptó la dimisión del legislador de Villa de María de Río Seco, en medio del escándalo judicial que involucra a personas de su entorno. La oposición volvió a cuestionar el funcionamiento de la Legislatura.
La Legislatura de Córdoba aprobó este miércoles la renuncia de Ramón “Cañito” Flores, quien dejó su banca luego de quedar en el centro de la polémica por la causa judicial que investiga presuntos hechos de grooming y acoso y que involucra a personas vinculadas a su entorno.
La sesión estuvo atravesada por un clima de fuerte tensión política, con cruces entre el oficialismo y la oposición en torno a las responsabilidades institucionales y al funcionamiento de la Unicameral.
La dimisión había sido presentada en las últimas horas del domingo y finalmente fue puesta a consideración del pleno. El oficialismo consiguió aprobarla con acompañamiento de sectores opositores, en una jornada marcada por los cuestionamientos y pedidos de explicaciones.
El caso que desencadenó la renuncia
La salida de Flores se produjo mientras avanza una investigación judicial relacionada con denuncias por grooming y acoso, que derivó en la detención de personas de Villa de María de Río Seco que mantenían vínculos con el ahora exlegislador.
El episodio también abrió interrogantes sobre la designación y el funcionamiento de asesores legislativos vinculados a Flores, y volvió a poner bajo la lupa los mecanismos de control dentro de la Legislatura.
En ese contexto, el debate parlamentario se convirtió en un nuevo escenario de confrontación entre el oficialismo y la oposición, que viene reclamando mayores explicaciones por los distintos episodios que involucraron a la Unicameral en los últimos meses.
La renuncia no cerró la discusión
La aprobación de la dimisión permite formalizar la salida de Flores de la Legislatura, pero el impacto político del caso promete continuar.
El episodio se suma a otros cuestionamientos que atraviesan al Poder Legislativo provincial y que ya motivaron fuertes críticas opositoras hacia la conducción de la Legislatura y, particularmente, hacia la vicegobernadora Myrian Prunotto, responsable de presidir el cuerpo.
La renuncia de Flores, por lo tanto, no solo representa el cierre de su etapa como legislador: también profundiza una discusión política sobre los controles institucionales, la designación de asesores y el funcionamiento de la Legislatura de Córdoba.




