El Gobierno presentó una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, en el marco del reclamo por soberanía y recursos naturales.
La Oficina del Presidente anunció el inicio del procedimiento de arbitraje bajo la Convención sobre el Derecho del Mar para frenar el proyecto “Sea Lion” en la Cuenca Malvinas Norte.
Londres difundió una guía en la que reivindicó la actividad económica y la explotación de hidrocarburos en el archipiélago y afirmó que Argentina no tiene jurisdicción para aplicar su legislación.
El Presidente anticipó nuevas medidas para fortalecer la posición argentina sobre las islas, con un proyecto para instalar una base naval en Tierra del Fuego y modificaciones destinadas a aumentar las sanciones contra empresas que participen en la explotación de hidrocarburos en el área en disputa.
El presidente estadounidense elogió la recuperación británica del archipiélago en 1982, pero evitó garantizar que Washington apoyaría a Londres si la disputa derivara nuevamente en un enfrentamiento. Sus declaraciones estuvieron vinculadas al actual distanciamiento con el gobierno británico por la guerra con Irán.