La celebración por la clasificación de Argentina a cuartos de final del Mundial se vio empañada por disturbios en la zona del Patio Olmos, donde la Policía intervino tras denuncias por robos.
La vicepresidenta mostró cómo destruyeron las ventanas de su despacho con piedras arrojadas por manifestantes frente al Congreso. Reivindicó las políticas de desendeudamiento de sus gobiernos y consideró que lo ocurrido en torno al acuerdo con el FMI le genera “una inmensa pena”.