
El Gobierno acelera su agenda en el Congreso, pero todavía no reúne los votos
julio 1, 2026
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julio 1, 2026El Gobierno quiere revertir los cambios introducidos en 2012 y avanzar hacia un Banco Central con mayor independencia y enfocado exclusivamente en preservar el valor de la moneda.
El Gobierno nacional trabaja en un proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), con el objetivo de restringir la posibilidad de financiar al Tesoro mediante emisión monetaria y devolverle a la entidad un mandato centrado exclusivamente en la estabilidad de la moneda. La iniciativa forma parte de la agenda legislativa que el oficialismo pretende impulsar durante el segundo semestre del año.
La propuesta apunta a dejar sin efecto aspectos centrales de la reforma aprobada en 2012, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. En aquel momento, la Carta Orgánica amplió las funciones del Banco Central, que pasó de tener como misión principal preservar el valor de la moneda a incorporar objetivos como promover la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. Además, habilitó una mayor asistencia financiera al Tesoro mediante los denominados adelantos transitorios.
El presidente Javier Milei cuestionó en reiteradas oportunidades esa modificación y anticipó que pretende regresar al esquema anterior. En una reciente exposición sostuvo: «La misión fundamental del Banco Central era defender el valor de la moneda», y criticó la ampliación de objetivos incorporada hace catorce años.
Desde el oficialismo sostienen que la reforma busca impedir que futuros gobiernos recurran a la emisión monetaria para cubrir déficits fiscales, una práctica que consideran uno de los principales factores que impulsaron la inflación en las últimas décadas. También aspiran a fortalecer la independencia institucional del Banco Central respecto del Poder Ejecutivo.
Aunque el proyecto aún no fue presentado formalmente en el Congreso, la Casa Rosada ya inició conversaciones para incorporarlo dentro de las prioridades legislativas. Sin embargo, el Gobierno reconoce que necesitará construir acuerdos con bloques opositores y sectores dialoguistas para conseguir los votos necesarios para su aprobación.




