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mayo 29, 2026Especialistas destacan que dejar el tabaco es un proceso complejo, pero posible. El ejercicio, el acompañamiento profesional y los cambios de hábitos aparecen entre las herramientas más efectivas para combatir la adicción.
Dejar de fumar es uno de los desafíos más difíciles para millones de personas en todo el mundo. Aunque muchos lo intentan varias veces, la dependencia física y psicológica a la nicotina suele provocar recaídas y frustración.
Sin embargo, especialistas y estudios recientes coinciden en que existen herramientas concretas que pueden aumentar notablemente las posibilidades de abandonar el cigarrillo de forma definitiva.
Hacer ejercicio, uno de los aliados más efectivos
Una de las recomendaciones que más fuerza ganó en los últimos años es incorporar actividad física para combatir la ansiedad y el deseo inmediato de fumar.
Según un reciente análisis científico citado por medios internacionales, incluso sesiones cortas de ejercicio de entre 5 y 30 minutos ayudan a reducir de manera importante las ganas de fumar.
Caminar rápido, andar en bicicleta, trotar o realizar ejercicios aeróbicos son algunas de las actividades más recomendadas.
“Si en el momento exacto en que sentís ganas de fumar te movés unos minutos, el deseo disminuye de forma sustancial”, señala el informe.
Además, quienes incorporan ejercicio físico durante el proceso tienen mayores probabilidades de mantenerse sin fumar a largo plazo.
Cambiar rutinas y evitar disparadores
Otro de los consejos más repetidos por especialistas y exfumadores es identificar los llamados “disparadores”, es decir, aquellas situaciones asociadas al cigarrillo.
El café, el alcohol, el estrés, ciertas reuniones sociales o determinados horarios suelen activar automáticamente el deseo de fumar.
Muchos exfumadores aseguran que modificar rutinas, evitar ciertos ambientes y alejarse temporalmente de contextos donde todos fuman fue clave para sostener la decisión.
“Lo social fue lo más complicado”, contó un usuario en Reddit al relatar cómo logró abandonar el tabaco después de años.
La ayuda profesional mejora las chances
Especialistas en tabaquismo remarcan que dejar de fumar no depende solamente de la voluntad.
“La nicotina es una droga y el cigarrillo está diseñado para generar dependencia”, explicó el médico Esteban Chilelli, especialista en tabaquismo.
Por eso, los tratamientos médicos y psicológicos aumentan considerablemente las posibilidades de éxito.
Entre las herramientas más utilizadas aparecen los parches de nicotina, chicles, terapia cognitivo-conductual y medicamentos específicos para reducir la abstinencia y la ansiedad.
Según datos citados por especialistas, quienes realizan tratamientos con acompañamiento profesional tienen hasta un 30% más de probabilidades de dejar el cigarrillo que quienes lo intentan solos.
Un proceso con recaídas, pero con beneficios inmediatos
Los especialistas también insisten en que recaer no significa fracasar. La mayoría de las personas necesita varios intentos antes de dejar de fumar definitivamente.
Además, los beneficios para la salud comienzan casi de inmediato.
A las pocas horas disminuye el monóxido de carbono en sangre, mejora la circulación y con el tiempo se reduce el riesgo cardiovascular y oncológico.
“Cada cigarrillo que no se fuma cuenta”, resume uno de los estudios recientes sobre cesación tabáquica.




