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octubre 8, 2026Especialistas de la Bolsa de Cereales de Córdoba analizaron en Hernando las perspectivas climáticas para la campaña 2026/27. La soja podría ganar superficie, mientras que el trigo ya registra una reducción de hectáreas sembradas.
El fenómeno climático de El Niño ya está declarado y plantea nuevos desafíos para el campo de la región. Sin embargo, su presencia no significa necesariamente que se registren lluvias extremas en Tercero Arriba. La distribución de las precipitaciones, el manejo del agua y las condiciones de cada establecimiento serán determinantes para la próxima campaña agrícola.
Los ingenieros agrónomos Tomás Kember y Eliana Leonor Blanco, integrantes de la Bolsa de Cereales de Córdoba, abordaron estas perspectivas durante una charla realizada en Marasi, organizada por la Municipalidad de Hernando como actividad previa a la Fiesta Nacional del Maní.
El Niño y las lluvias: qué puede pasar en la región
Kember explicó que el fenómeno está declarado desde julio, aunque advirtió que su intensidad no permite anticipar automáticamente cuántos milímetros recibirá una localidad determinada.
Los antecedentes de campañas anteriores muestran que, durante períodos de El Niño, las precipitaciones de primavera-verano en Tercero Arriba llegaron a ubicarse por encima de los valores habituales. Mientras que el promedio regional ronda entre 330 y 350 milímetros, en otros episodios se registraron acumulados de entre 400 y 450 milímetros.
No obstante, los especialistas remarcaron que no solo importa cuánto llueve, sino también cómo y cuándo se producen las precipitaciones. Una lluvia intensa concentrada en pocas horas puede generar anegamientos y dificultades para ingresar a los lotes, mientras que el agua distribuida a lo largo de varias semanas puede favorecer el desarrollo de los cultivos.



La soja podría ganar terreno y el trigo pierde superficie
En cuanto a las perspectivas productivas para la campaña estival 2026/27, las primeras estimaciones indican que la soja podría incrementar su superficie sembrada en el departamento Tercero Arriba.
El trigo, en cambio, registra una reducción: se implantaron aproximadamente 71.000 hectáreas, frente a las 75.000 de la campaña anterior. Esto representa unas 4.000 hectáreas menos. Además, las primeras proyecciones de rendimiento se ubican por debajo del promedio histórico regional, aunque todavía son preliminares.
Respecto del maíz, los datos analizados también muestran una producción inferior a la campaña anterior.
En el caso del maní, los profesionales señalaron que la campaña tuvo un buen potencial productivo y rindes destacados, pero las lluvias complicaron las tareas de arrancado, recolección y secado, generando demoras para ingresar a los campos.
El desafío de aprovechar el agua y prevenir inundaciones
La variabilidad de las precipitaciones representa otro factor clave para la región. Durante la charla se mencionaron casos en los que dos estaciones meteorológicas separadas por apenas 10 kilómetros registraron diferencias de hasta 40 milímetros en un mismo evento: 50 milímetros en una y apenas 10 en la otra.
Ante este escenario, los especialistas destacaron la importancia de conservar los suelos, favorecer la infiltración del agua, implementar rotaciones de cultivos y avanzar con prácticas de sistematización de los establecimientos.
En Hernando, donde los antecedentes de inundaciones mantienen la preocupación entre vecinos y productores, la planificación adquiere una importancia particular. El objetivo es aprovechar la humedad cuando beneficia a los cultivos y reducir los riesgos cuando las precipitaciones resultan excesivas.
Finalmente, recomendaron seguir los pronósticos de corto plazo y las alertas de los organismos oficiales, como el Servicio Meteorológico Nacional, sin tomar como certezas las versiones sobre posibles eventos extremos.
La conclusión de los especialistas es clara: El Niño puede representar una oportunidad para la producción agrícola, pero el resultado dependerá de la evolución del clima y de la capacidad de prepararse para manejar tanto la disponibilidad de agua como sus posibles excesos.




