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junio 25, 2026El felino, rescatado cuando tenía apenas un mes y medio de vida, regresó a su hábitat natural tras un año de rehabilitación. También fue liberado un carpincho en una zona rural del departamento San Justo.
La Policía Ambiental de Córdoba y el Parque de la Biodiversidad concretaron un hecho histórico para la conservación de la fauna silvestre al liberar, por primera vez en la provincia, un yaguarundí equipado con un collar de rastreo satelital que permitirá monitorear su adaptación a la vida en libertad.
La reinserción se realizó en una zona rural de Altos de Chipión, en el departamento San Justo, a más de 200 kilómetros de la ciudad de Córdoba. En el mismo operativo también fue liberado un carpincho que había completado su proceso de recuperación.
El seguimiento del yaguarundí estará a cargo de un equipo de investigadores del Instituto de Diversidad y Ecología Animal (IDEA-CONICET), perteneciente al Centro de Zoología Aplicada de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba. El objetivo es estudiar sus desplazamientos, comportamiento y adaptación tras el regreso a su hábitat natural, información clave para fortalecer futuras estrategias de conservación.
El felino había sido rescatado por la Policía Ambiental en agosto de 2025, en Villa Concepción del Tío, cuando apenas tenía un mes y medio de vida y había quedado separado de su madre.
El secretario de Policía Ambiental, Adrián Rinaudo, destacó la importancia del logro. «Cuando rescatamos este yaguarundí se nos presentó un desafío muy grande porque era apenas una cría de un mes y medio y sabemos que son muy dependientes de su madre en esa etapa. Hoy poder concretar la liberación, con un seguimiento posterior y en un ambiente propicio para la especie, es algo que nos llena de alegría», afirmó.
Además, subrayó el trabajo conjunto que hizo posible la reinserción. «El trabajo en red con otras instituciones y personas es fundamental para lograr estos objetivos. No podríamos estar devolviendo a la silvestría un yaguarundí con estas características sin el aporte de quienes participaron en cada etapa del proceso», sostuvo.
Un año de preparación para volver a la naturaleza
La rehabilitación representó un desafío inédito para los profesionales del Parque de la Biodiversidad, ya que el cachorro debió aprender conductas propias de su especie sin la presencia de su madre.
La bióloga Melody Bayro, responsable del Área de Bienestar Animal del centro de rescate, explicó que fue necesario diseñar un protocolo anti-impronta, destinado a evitar que el animal asociara a las personas con el alimento o los cuidados.
«Tuvimos que investigar mucho sobre la especie para desarrollar un protocolo entre veterinarios, biólogos y cuidadores que permitiera criarlo hasta que estuviera apto para su liberación», señaló.
Durante los primeros meses, el yaguarundí fue alimentado mediante dispositivos especiales, monitoreado con cámaras de día y de noche y atendido por cuidadores que utilizaban máscaras para impedir que identificara la figura humana.
Con el paso del tiempo también aprendió a trepar, acechar, cazar y desarrollar comportamientos esenciales para sobrevivir en estado silvestre, hasta que los especialistas determinaron que estaba en condiciones de regresar a la naturaleza.
También regresó un carpincho
En la misma jornada fue liberado un carpincho de aproximadamente seis meses, que había sido rescatado por la Patrulla Ambiental con lesiones leves.
Tras recibir atención veterinaria y superar satisfactoriamente su proceso de recuperación física y comportamental en el Parque de la Biodiversidad, el ejemplar también volvió a su ambiente natural en la zona de Altos de Chipión.




