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mayo 27, 2026El condenado por encubrir el crimen de Blas Correas permanece desaparecido desde hace un mes. La madre de la víctima expresó temor por su familia y lanzó un duro mensaje.
El excomisario Juan Gatica, condenado por encubrir el asesinato policial de Blas Correas, continúa prófugo de la Justicia y la situación generó fuerte preocupación en la familia del joven asesinado en 2020.
En las últimas horas, Soledad Laciar publicó un contundente mensaje en redes sociales donde responsabilizó al Gobierno provincial y al Poder Judicial por cualquier situación que pueda afectar a ella o a sus seres queridos.
“Hago responsable a este gobierno y a la Justicia por lo que pueda pasarme, tanto a mí como a mi familia. No van a callarme”, expresó.
Laciar explicó que la situación comenzó luego de que la Corte confirmara la condena dictada en 2023 contra Gatica, quien recibió cuatro años de prisión por el delito de encubrimiento por omisión de denuncia.
Según detalló, el excomisario debía presentarse para comenzar a cumplir la pena tras el rechazo a un recurso presentado por su defensa, pero nunca volvió a aparecer.
“Su abogado dijo que se iba a despedir de la familia y se presentaba, pero no apareció más”, sostuvo.
Ante la falta de novedades sobre su paradero, la Justicia ordenó su captura y lo declaró oficialmente prófugo.
“La Justicia de Córdoba es un chiste”
La madre de Blas manifestó además sentirse preocupada por la falta de respuestas y cuestionó con dureza el accionar judicial.
“La Justicia de Córdoba es un chiste”, lanzó con indignación.
También adelantó que se presentará ante la Cámara Octava para exigir explicaciones sobre la situación procesal y el operativo de búsqueda.
El crimen de Blas Correas ocurrió en agosto de 2020 y se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de violencia institucional en Córdoba. En total, once policías fueron condenados por distintos delitos vinculados al asesinato y su posterior encubrimiento.
Los oficiales Lucas Damián Gómez y Javier Catriel Alarcón recibieron prisión perpetua por los disparos que terminaron con la vida del joven, mientras que otros agentes fueron condenados por abandono de persona y maniobras de encubrimiento.





