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febrero 12, 2026Con una grilla ecléctica y múltiples escenarios, la edición 2026 propone recorridos a medida para jóvenes, parejas y rockeros clásicos.
Si algo define al Cosquín Rock con el paso de los años es su capacidad de reinventarse sin perder identidad. Más que un género, el rock funciona como una cultura abierta que absorbe influencias del pop, el trap y las nuevas corrientes urbanas. Esa mirada amplia se traduce en una programación cada vez más transversal y en un predio que ofrece experiencias pensadas para públicos diversos.
De cara a la edición 2026, el festival vuelve a apostar por la multiplicidad: múltiples escenarios, propuestas gastronómicas, espacios interactivos y una grilla que cruza generaciones. En ese marco, se pueden trazar al menos tres itinerarios posibles —aunque podrían ser muchos más— según el perfil de cada asistente.
Nuevas generaciones: energía y cultura urbana
El público adolescente y joven llega temprano y convierte el festival en una experiencia integral. Shows de artistas vinculados al pop y al trap marcan el pulso de cada jornada, combinados con espacios ideales para registrar la experiencia en redes sociales. Figuras como Dillom, Lali, Ysy A y Trueno encabezan un recorrido vibrante que conecta con las nuevas narrativas musicales.
El plan incluye alternar escenarios principales con propuestas emergentes y hacer pausas estratégicas para sostener la intensidad. Para este perfil, el Cosquín Rock es música, pero también identidad generacional.
Parejas y público ATP: música y paseo compartido
Para quienes buscan una escapada cultural, el festival se vive con otros tiempos. El itinerario ideal combina recitales de bandas consagradas con recorridos gastronómicos y momentos de descanso. La experiencia se equilibra entre descubrir nuevos sonidos y cantar clásicos al atardecer.
En este trayecto aparecen nombres como Abel Pintos, Los Pericos y Cuarteto de Nos, que aportan canciones coreables y climas ideales para compartir. Aquí, el festival es tanto un plan musical como un paseo que se disfruta sin apuro.
El rockero clásico: fidelidad y exploración
El asistente más tradicional arma su cronograma con precisión quirúrgica. Conoce la grilla, estudia horarios y prioriza escenarios donde el rock suena más crudo. Aunque haya visto a varias bandas durante el año, busca en el festival una puesta más épica y cruces inesperados.
En su radar aparecen pesos pesados como Divididos, Fito Páez, Las Pelotas y Airbag, combinados con propuestas alternativas que mantienen vivo el espíritu explorador. Para este perfil, el Cosquín Rock es reafirmación cultural y, al mismo tiempo, descubrimiento.
Así, la edición 2026 confirma que no existe una única manera de vivir el festival. Cada generación y cada historia musical encuentra su propio recorrido dentro de un mismo predio. Esa diversidad sostenida en el tiempo es la que convierte al encuentro en mucho más que una grilla de artistas: lo transforma en una experiencia colectiva donde el rock —en todas sus formas— sigue siendo punto de encuentro.




