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enero 19, 2026La empresa nacida en Hernando, pasó de 100 hectáreas a exportar el 90% de su producción y proyecta nuevas inversiones con impacto productivo y social.
En Hernando, Capital Nacional del Maní, una empresa familiar logró recorrer un camino que sintetiza el potencial de la agroindustria argentina. Servagrop, fundada en los años 80 por Clemar Oddino y Liliana Vaira, pasó de sembrar apenas 100 hectáreas con métodos rudimentarios a convertirse en un actor clave del mercado global del maní, exportando hoy el 90% de su producción y empleando a cerca de 500 personas. La historia fue reconstruida a partir de una entrevista publicada por La Nación.
El crecimiento no fue sencillo ni lineal. Leandro Oddino, actual referente de la firma, comenzó a trabajar desde muy joven con una estructura mínima y recursos limitados. En sus inicios, la actividad se reducía a sembrar, cosechar y vender el maní a pequeños tostaderos. Con el paso del tiempo, la empresa decidió cambiar de estrategia: dejar de ser solo un prestador de servicios agrícolas y avanzar hacia la industrialización, la comercialización directa y la exportación.

“Cuando empezamos, era como jugar contra Coca-Cola”, recordó Oddino en diálogo con La Nación, al graficar la desigualdad frente a los grandes jugadores del mercado. Lejos de ser un obstáculo definitivo, esa desventaja impulsó a profesionalizar procesos e invertir de manera sostenida en infraestructura. Hoy, Servagrop siembra cerca de 30.000 hectáreas por año, entre producción propia y acuerdos con productores asociados, y procesa entre 110.000 y 130.000 toneladas de maní en caja, según cada campaña.
La planta industrial de la empresa permite realizar procesos clave como selección, blancheado y elaboración de productos con mayor grado de terminación, indispensables para competir en mercados exigentes. Europa concentra cerca del 70% de las exportaciones, aunque también se abastecen destinos como China, Rusia y países de la región. “El consumidor europeo es el más exigente del mundo”, señaló Oddino, explicando la adopción de prácticas productivas con menor uso de agroquímicos y mayor incorporación de insumos biológicos.


El crecimiento productivo fue acompañado por una profunda transformación organizacional. Con el tiempo, la firma incorporó ingenieros agrónomos, técnicos y profesionales especializados, elevando los estándares de calidad y cumpliendo con exigencias sanitarias y comerciales internacionales. A la par, avanzó en proyectos estratégicos como la posible instalación de una planta de generación de energía a partir de biomasa, utilizando la cáscara de maní. La inversión estimada ronda los US$10 millones y podría cubrir hasta el 50% del consumo eléctrico de la ciudad de Hernando, fortaleciendo un modelo de economía circular.
La expansión también contempla la construcción de una nueva planta industrial en la ciudad, con el objetivo de ampliar la capacidad de procesamiento y generar más empleo calificado. En ese marco, Oddino remarcó la necesidad de políticas macroeconómicas que acompañen la inversión productiva. “La Argentina tiene que exportar más contenedores llenos de paquetes y menos granel”, afirmó, sintetizando su visión de futuro.
El reconocimiento al recorrido llegó en 2024, cuando Servicios Agropecuarios SRL fue distinguida en el Premio La Nación–Banco Galicia a la Excelencia Agropecuaria, en la categoría “Mejor Apertura al Mundo”. Más allá de los premios y los números, la historia de Servagrop refleja una constante: trabajo, adaptación y perseverancia. Desde Hernando, la empresa proyecta una nueva etapa de crecimiento, consolidando al maní argentino como un producto de alto valor agregado en los mercados más exigentes del mundo.




