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noviembre 30, 2025El proyecto del colegio hernandense, basado en economía circular y cuidado ambiental, quedó entre los 10 finalistas provinciales. ¡Entra y vota!
Desde Hernando, Capital Nacional del Maní, estudiantes del I.P.E.T. Nº 71 “Luis Federico Leloir” desarrollan un proyecto que convierte una problemática ambiental en una oportunidad productiva: transformar cáscaras de maní y restos de poda en placas no estructurales para revestimientos, paneles y mobiliario. Esta propuesta, que combina innovación, sustentabilidad y economía circular, avanza ahora hacia una instancia provincial clave: fue seleccionada entre los 10 finalistas del Concurso Escuelas Sustentables.
El certamen —organizado por HINS junto a Aguas Cordobesas, EPEC, La Voz del Interior, los ministerios de Educación, Ambiente y Economía Circular, Infraestructura y Servicios Públicos, y la Agencia Córdoba Joven— busca promover la educación ambiental en escuelas secundarias y destacar proyectos con impacto regional. Esta edición incorporó un trayecto educativo virtual con materiales audiovisuales y lecturas para fortalecer ideas con potencial socioproductivo, además de sumar un nuevo criterio de evaluación que pondera las soluciones aplicables a desafíos locales.
Desde su apertura el pasado 25 de septiembre, cada institución presentó iniciativas vinculadas a los ejes de energía, agua, suelo, biodiversidad y economía circular. El proyecto del IPET 71 quedó entre los destacados por su vínculo directo con la principal cadena productiva de Hernando y su aporte a la reducción de la contaminación generada por la quema o acumulación de cáscaras de maní y restos verdes.
La docente Johana Acevedo explica que los estudiantes de 5º y 6º año trabajan en todas las etapas: recolectan, clasifican, trituran y secan los materiales, para luego experimentar con distintos aglutinantes naturales y prensar placas con propiedades térmicas, acústicas, ignífugas e hidrófugas. La propuesta cuenta con aliados que acompañan la recolección, los ensayos técnicos y el diseño de prototipos, fortaleciendo su proyección fuera del aula.
La iniciativa no solo impulsa aprendizajes prácticos y multidisciplinarios, sino que también reafirma el compromiso ambiental de la comunidad educativa, demostrando cómo la economía circular puede convertirse en una herramienta de desarrollo local para la región manisera.
El proyecto hernandense compite ahora en la etapa final del concurso, representando a la ciudad con una propuesta que combina creatividad, responsabilidad ambiental e innovación con sello regional.




